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David Adjaye: Acercando el diseño africano a casa
Por Michelle Linden
Durante generaciones, la arquitectura en el Reino Unido y por extensión en el resto del mundo, ha estado dominada por viejos hombres blancos, dejando poco espacio para las mujeres, las minorías y los representantes de otras culturas. Lentamente pero sin pausa, esta comunidad ha sido infiltrada por arquitectos que representan mejor el público británico y su pasado imperialista. Entre estos arquitectos hay una estrella en alza, David Adjaye. Nacido en Tanzania de padres diplomáticos originarios de Ghana, David ha dedicado sus primeros años de formación a viajar a través de África antes de asentarse en el Reino Unido para completar su educación y comenzar su carrera en el campo de la arquitectura. Según va creciendo la fama de Adjaye, por lo cual comienza a ser no sólo en el Reino Unido sino también en el resto del mundo, éste resulta más fácil de percibir como un arquitecto africano. De hecho, muchas de sus ideas nacen de las premisas del diseño, la planificación y la arquitectura africana, pero estos conceptos tienden a ser guías de diseño, en lugar de dictados de tipologías particulares.

Adjaye Associates, Nobel Peace Centre. Fotografía de Tim Soar.
Cortesía de of Adjaye Associates.
Aunque es imposible encontrar una única estética para los estilos existentes en el conjunto del continente africano, hay algunos pocos temas que están constantemente presentes en diversos lugares. Diseños altamente abstractos y rítmicos son más habituales que las formas representativas. La organización de estas formas y patrones se presta más a la imaginación que al inmediato impacto visual. Esta visión cerebral del arte da un paso más allá con la abundancia de la escultura. A lo largo de todo el continente, el arte en tres dimensiones ha predominado históricamente sobre el propio de las dos dimensiones. Escultura, arquitectura e incluso formas en dos dimensiones como el diseño textil están generalmente orientadas para ser experimentadas en su entorno, donde el espacio creado, contenido o invadido por la obra de arte es tan importante como la obra de arte en sí. Este concepto del espacio positivo y negativo ha afectado directamente al diseño y al uso del espacio público en África. En las ciudades, la vida pública tiene lugar en los mercados y en las calles, donde los ciudadanos ocupan redes tridimensionales creadas por la ausencia de edificios. La relación entre la experiencia de lo tridimensional en la ciudad y la experiencia de la escultura junto a su espacio en blanco cercano es evidente.
Influenciado por lo primeros años de su vida en los que viajó por toda África, así como por un trabajo de documentación más reciente sobre las ciudades de este continente, David Adjaye ha comenzado a incluir algunos de estos principios de diseño africanos en sus proyectos de arquitectura occidental. Tres de estos proyectos han incorporado exitosamente dichos conceptos: el Museo de Arte Contemporáneo de Denver, el Centro Premio Nobel de Oslo y el Rivington Place en Shoredith (Londres).

Adjaye Associates, Rivington Place. Fotografía de Ed Reeve.
Cortesía de Adjaye Associates.
El Museo de Arte Contemporáneo es una investigación interesante sobre los espacios públicos y privados, en cuya planificación y diseño la influencia africana no es inmediatamente aparente. El edificio se erige solemnemente en medio de una gran plaza, actúa como una colección de espacios organizados como pequeñas ciudades. El espacio mixto creado en el medio de varias habitaciones es fundamental para esta experiencia. La energía de estas redes informales es una reminiscencia de la energía encontrada en los mercados de las ciudades africanas.
Lo tridimensional y las cualidades urbanas del diseño africano son también evidentes en el diseño del Centro Premio Nobel, una colaboración con Chris Ofili (un artista africano nacido en el Reino Unido). Debido a que Adjaye no tuvo permiso para hacer cambios significativos en la estructura existente, optó por crear un pabellón que es a partes iguales una escultura y un edificio. La estructura tubular del pabellón interrumpe el camino de los dignatarios y el público que visita el Centro de la Paz, infundiendo en el visitante ideas sobre el espacio urbano. Una vez en el interior del edificio, atraviesan una serie de espacios idénticos, reflejando la incursión arquitectónica exterior. Las cualidades escultóricas del edificio y del espacio público son ambas africanas, y completamente modernas en su aplicación.
Rivington Place tiene una historicidad gráfica típicamente africana. Diseñado para albergar el Instituto Internacional de Artes Visuales y la agencia fotográfica Autograph ABP, el ritmo del interior aporta materialidad y volumen exterior. Este volumen está introducido bajo una piel con perforaciones y un entramado inspirado en las máscaras Sowei de Sierra Leona. Este elemento escultórico exterior y el patrón de las máscaras se convierte en un centro para el edificio, sin sacrificar ninguna funcionalidad, abundando en el concepto africano de tridimensionalidad en el arte.
Los trabajos de Adjaye incorporan con distinción muchos de estos conceptos africanos de espacio y forma en modernas elaboraciones occidentales, en lugar de realizar simplificaciones reiterativas del diseño africano. Las obras resultantes son modernas estructuras, que subconscientemente recuerdan el pasado conjunto entre el Imperio Británico y África. Ya sea bajo la inspiración gráfica de una pieza de arte africano, o del uso intenso del espacio público, Adjaye desarrolla con éxito esta combinación única entre arquitectura y etnicidad, ayudando a impulsar una actitud cultural y arquitectónica que ha sido largamente ignorada por la historia imperialista.
Michelle Linden es arquitecta, vive en Seattle (EE.UU.) y es autora del blog Atelier A+D.
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