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Entrevista con Karl Haendel (II)

Por Vagner M. Whitehead

Nota: A continuación publicamos la segunda parte de la entrevista a Karl Haendel incluída en el Número 3.

Pienso que hay otras formas en las que tu trabajo se relaciona con la performance. Una es la laboriosa calidad del trabajo (de nuevo, la mano moviéndose sobre la superficie del papel) lo que implica tiempo, gestos, e incluso movimiento, dada la escala de tus dibujos. Otro nivel de performace es el que veo presente en tus dibujos abstractos ‘Lyndon’, que consisten en tu movimiento hacia delante y hacia atrás mientras sostienes el lapicero (una actividad paradójicamente relajante y agotadora al mismo tiempo), donde la acción crea la obra (pero no su referente como en la mayoría de las obras). Y por último, pero no menos importante, tus intereses en ‘el-artista-como-trabajador’ como una práctica/comentario que implica ejecución práctica, como lo es actuar o definir un rol o roles, respondiendo a una elección activa y no una cualidad innata.

Bien, creo que has pensado más en ello que yo. Supongo que en todos estos casos hay referencias a la performance, pero, ¿realmente piensas que te acercas a la cuestión cuando sigues mencionando el concepto de trabajo? O quizá es algo ente ambas cosas, teniendo en cuenta que el trabajo de estudio, está separado de los sistemas económicos reales con sus implicaciones marxistas, ¿no es entonces esto un espectro o una parodia del trabajo? Este trabajo de estudio es únicamente una performance del trabajo en el sentido de unos actos laboriosos que son practicados, pero sin un capataz a tus espaldas y sin ninguna consecuencia real, ¿no es así?

Karl Haendel - Contrasty Headlines #1, 2008, 132 x 203cm

Karl Haendel, Contrasty Headlines #1, 2008, 132 x 203cm

Si, estoy de acuerdo. Pero hay también una referencia muy fuerte y directa a Joseph Beuys (en “A Very Special Valetines Day Schpiel”, performance, 2003) como una posible autoconsciencia que quizá habla del aislamiento de la Historia del Arte. Siguiendo con esta idea de que en el arte hay habla y se habla, la audiencia de esta revista es bilingüe, en su mayor parte de habla hispana. Has expuesto en varios lugares del mundo. Dada la importante presencia del texto (en inglés) en tu obra, ¿cómo ha sido la respuesta fuera de EE UU? ¿Crees que tu trabajo comunica más allá de sus raíces culturales/lingüisticas?, y en ese caso, ¿qué crees que comunica?

De hecho expuse en Ciudad de México en 2002, en el fantástico espacio alternativo ‘La Panadería’, por eso hice uno o dos textos en español. También otro en ruso, y quizá uno o dos en alemán. En México la mayoría no habla inglés, y por eso la gente se centró en el trabajo pictórico, pero en Europa la audiencia tiene suficiente competencia con el inglés y la traducción no es un problema. Pienso que uno de los asuntos derivados del trabajo sobre la identidad fue el aspecto de la traducción, también el tema de las poblaciones inmigrantes o marginales, por tanto tiene sentido hacer esas preguntas acerca de la recepción, sin embargo para mí es algo que ahora tiene menos importancia y es algo en lo que no estoy interesado. Mi trabajo es ciertamente recibido como americano cuando es expuesto en Europa, pero pienso que tiene menos que ver con el hecho de que los textos están escritos en inglés y es más bien el resultado de la escala física y la ambición del trabajo. Me gusta la manera en que los trabajos americanos tienden a ser descarados con esa actitud de ‘yo puedo hacerlo’. Como Bush, tendemos a no dudar de nosotros mismos. En política puede ser un problema, pero en el arte, como en la moda y en la música, es una cualidad positiva. Es valiente y cómo se convierte en arrogancia, quizá americana, pero está bien. Así pues la respuesta corta es que hago la misma obra, ya se exponga en Nueva York o en Nueva Delhi. El contacto intercultural más interesante se produce cuando los artistas permanecen fieles a sus raíces. Por ejemplo, Kippenberger no sería tan interesante si sus juegos de palabras y ‘riffs’ estuvieran en inglés, y parte del disfrute de quien no es alemán, es encontrar las especificidades sociales y culturales a partir de las cuales dibuja su obra.

Karl Haendel, Untitled (I will be good), 2007, pencil on paper, 114×150cm

Karl Haendel, Untitled (I will be good), 2007, pencil on paper, 114×150cm

¿Qué textos en español usaste?

El único que recuerdo en este momento fue “Te quiero amar pero ahorita no puedo”, que fue un texto dibujado y afortunadamente, una traducción de un dibujo en inglés que decía “I want to love you but I just can’t right now”. Supongo que este fue un trabajo acerca de la escisión entre corazón y mente, creo que esto es un sentimiento universal que tiene sentido en cualquier país. Lo hice en respuesta de una relación que tuve con una chica en la que yo ofrecía más de lo que recibía. Es realmente un trabajo incomodo que procede de un sentimiento sincero. Esto siempre me recuerda la frase de Dylan: “tu de algún modo gastaste mi tiempo, pero ya no lo pienso más, está bien”. Bellamente cruel, ¿no?

Si, mucho (risas), pero cierto. Otro aspecto importante de tu trabajo, es el continuo cuestionamiento del rol del artista en la sociedad. ¿Has llegado a alguna conclusión a este respecto? ¿crees que es una búsqueda eterna?

Cuando empecé en el arte, mis profesores eran de la vieja escuela marxista, y el tipo de artistas que me interesaban eran Haacke y Wodiczko, artistas que estaban intentando ampliar el limitado campo en el que estaba operando el arte. Pienso que estos trabajos se refieren generalmente al arte público, aunque esta categoría incluye muchos otros tipos de trabajos. Después comencé a darme cuenta que las suposiciones sobre las que este trabajo operaba, estaban equivocadas, y que esto era tan elitista como las obras que se exponen en galerías. Para ser un artista contemporáneo, debes aceptar que estás trabajando en un campo muy rarificado, uno en el que domina la educación y la riqueza, o por lo menos el adoctrinamiento intelectual. Hay algunas conversiones hacia la cultura popular en el campo de la moda, pero la mayor parte del tipo de trabajo que puede hacer esta clase de movimientos, es claramente poco significativo, Murakami es un buen ejemplo, no precisamente muy interesante. De forma que, desafortunadamente, parece que el rol del artista dentro de la sociedad está muy limitado. O es algún tipo de populista superficial contratado para vender bolsos o una especie de radical que ocupa las noticias de las 6, como hizo Ofili durante la itinerancia americana de la exposición ‘Sensations’.
Así que dentro del gran mundo somos realmente insignificantes, pero esto nos otorga una gran libertad dentro de nuestro propio microcosmos, lo que es uno de los resultados más interesantes de la Modernidad con su obsesión por lo autoreflexivo. En este sentido es inextinguible, como la tenacidad de la cuestión sobre los límites del arte, sean formales o sociales, que están vinculados al arte en sí mismo.

¿Tienes previstas exposiciones para los próximos meses?

Por ahora sólo estoy trabajando en las fechas y los lugares, de manera que básicamente no. Pero en el estudio hemos empezado una serie de dibujos sobre la fallida expedición de Shackleton a la Antártida en 1914. Allí, a finales del siglo XIX, acudieron muchas expediciones provenientes de numerosas partes del mundo, la mayoría desastrosas porque los exploradores no comprendieron el tremendo poder del frío y el hielo. Es la pasión del hombre frente a la asombrosa fuerza de la naturaleza, y tiene una curiosa resonancia un siglo después, debido al calentamiento global. También he estado pensando sobre el perdón de Ford a Nixon después del Watergate, lo cual también parece oportuno con respecto a las mentiras de la administración Bush sobre la Guerra de Irak. Esto parece muy tópico para mi. así que no sé como saldrá.

¿Están estas series conectadas de alguna forma con la idea que el arte y los artistas son exploradores o mentirosos? Antes has hecho un comentario sobre ser honesto y no demasiado astuto en tu trabajo (con esto no quiero decir que puedas ser un mentiroso), pero hay un doble efecto cuando alguien ve tu trabajo, porque es fotorealista. ¿Es este truco una forma de crítica de la representación (lo que ves no es lo que es realmente) o tiene por objeto enganchar a tu audiencia?

Ahora eres tú el que estás siendo demasiado perspicaz. No intento engañar a nadie, sólo intento ofrecerles una buena experiencia.

Y ciertamente lo consigues, Karl (risas). Gracias por concedernos tu tiempo para esta entrevista. Espero que nos veamos en tu próxima exposición.

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1 comentario

    1. Martha Garcia // Abril 12, 2008 - 19:35 #

    Felicidades nuevamente por este nuevo número de su revista. Resulta sumamente interesante, en particular el artículo sobre el nuevo museo de arte contemoráneo en Nueva York.

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ART SIGNAL MAGAZINE 2007-2008 | PUBLICADO CON WORDPRESS | ISSN 1988-2033