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LOOP: Consolidación de un éxito anunciado
Por Pablo G. Polite
A consecuencia de la constelación de todos los grandes acontecimientos artísticos europeos, que se han inaugurado casi simultáneamente en junio (Documenta, Bienal de Venecia, Art Bassel, Skulptur Projekte Münster), la quinta edición de la feria-festival de videoarte Loop quedará casi con toda seguridad silenciada en los medios internacionales, a pesar de haber presentado el programa más ambicioso en sus cinco años de historia. Del 23 de mayo al 3 de junio, avalaron el éxito de la nueva convocatoria barcelonesa más de 4.000 visitantes y algunos de los más destacados coleccionistas y comisarios de vídeo, que se pudieron ver por los pasillos, sentados en las camas o apoyados en los lavabos de las habitaciones expositivas del hotel Catalonia Ramblas, nueva sede del evento. Entre ellos, el turco Vasiff Kortun, del Centro de Arte Contemporáneo Garanti Platform; Mathias Müller, originalísimo videocreador y artífice entre 1996 y 1999 del todavía insuperado Found Footage Film Festival, y Barbara London, conservadora del MOMA de Nueva York, que con la Tate Modern de Londres y el San Francisco MOMA, forma parte del New Art Trust, un proyecto iniciado hace diez años por los coleccionistas Richard y Pamela Kramlich, también presentes en Loop, para la colección y preservación de vídeos y nuevos medios.

Philipp Dontsov, Halleluiah, video, 2’00’’, 2005. Cortesía: Aidan Gallery, Moscow.
Salvando las distancias, frente a las fórmulas caducas y la rígida estructura de las bienales de arte contemporáneo, durante estos primeros cinco años de andadura, Loop ha dirigido gran parte de sus esfuerzos a instaurar espacios de interacción y de experiencias compartidas, produciendo un efecto de sinergias sociales. Así se explica que en esta edición hayan participado más de 100 espacios de la ciudad —museos, centros cívicos, galerías, fundaciones, escuelas de arte…—, dotando al evento de un carácter integrador y participativo insólito que desafortunadamente brilla por su ausencia en el concierto internacional. El mensaje está claro: la promoción del fenómeno vídeo, y por extensión de este singular certamen, depende tanto de su proyección y calado exterior como del cuidado y mimo de los creadores, productores y difusores locales, llámense artistas, centros de producción, escuelas, galerías y/o comisarios. En el fomento de su interacción, está la clave para conseguir su consolidación y vigencia. Y gracias a ella, han podido presenciarse, a lo largo y ancho de la ciudad, programas como Video London 2, en el Convent de San Agustí; el festival Cortocircuito, en l’Antic Teatre; o The Cremaster Cycle, de Matthew Barney, en el CCCB; junto a los trabajos de meritorios artistas locales como Blanca Casas, Rafael Castañer, Mateo Maté o César Pesquera, que presentó por partida doble en Void Zelig y C3Bar sus trabajos Golden Shield, Rise y Passer/8.

Daniela Cugliandolo, Esto no es un Recuerdo. Cortesía: Almazen, Barcelona.
Hay que destacar también la labor educativa del certamen que no en vano programó conferencias y mesas redondas en torno a temas candentes y de máxima actualidad como el software para la videocreación, la conservación del videoarte o su presentación en espacios públicos y privados, con la participación de especialistas como Pip Laurenson, de la Tate Modern; Lori Zippay, de Electronic Arts Intermix; o Christine van Assche, del Centro Pompidou de París. Como complemento, en tres días de ritmo frenético, Loop exhibió los trabajos de 18 universidades internacionales —The Royal Danish Academy of Fine Arts, University of Texas, Academy of Media Arts Cologne, Escola Elisava, Mecad y Facultat de Belles Arts Universitat Barcelona, entre otras—, convirtiéndose así en la plataforma de difusión para aquellos nuevos talentos que se esconden en las aulas. Mención especial merecen los vídeos Sex Tourism, de Kevin Murphy; Bombardero, de Javier Tapia; Dummy, de Kayoko Omi; The Valley of Shadows, de Vladimir Tomic; y Burial of a Tree, de Paul Fägerskiöld. Cinco videocreadores con un espléndido futuro por delante que muy probablemente acabarán codeándose con artistas de la talla de Lia, Emily Richardson, Ian Helliwell, Tomas Köner, Mika Taanila, Lotte Schreiber o Yvette Klein, por mencionar a unos cuantos.El premio del jurado del festival recayó en la comisaria del MOMA, Barbara London, y en su homólogo en Documenta, Mark Nash, así como en el director del MACBA Manuel Borja-Villel. El Premio Loop, dotado con 2.000 euros, fue a parar a manos de la Galería Grand Siècle de Taipei por la obra Sunshine on Tranquility del artista Wang-Ya-Hui. Otro galardón se concedió a Carlos Garaicoa por su obra La Habitación de mi negatividad (II), un trabajo de factura impecable que pasará a formar parte de la colección permanente del MACBA. Y, por último, el premio a la propuesta más creativa fue para el artista Kota Ezawa por Two Stolen Honeymoons are better than one (2006), presentado por la Galería Gandy de Bratislava. Si la organización de Loop tiene por objeto, como dice, convertir el certamen en “un punto de referencia donde someter a debate la videocreación, entrar en contacto con las nuevas tendencias y trazar nuevas estrategias de futuro alrededor de todos los aspectos que rodean la disciplina”, es evidente que está dando los pasos adecuados: no sólo es un lugar para comprar, vender, conocer y saludar, sino también para descubrir y debatir.
Pablo G. Polite es periodista y comisario independiente, reside en Barcelona.
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